La disponibilidad de cash en una coyuntura tan dura
como la actual, es trascendental para la Pyme, por eso la venta a mercados
exteriores con las debidas garantías, es una oportunidad a explotar al alcance
de la pyme, como explicamos a continuación. Al mismo tiempo, mejora el
atractivo de la empresa para las entidades financieras, pues son conscientes
que la
internacionalización es una garantía de crecimiento, de aumento del negocio
bancario y de mejora de la capacidad para devolver los créditos.

Por
otra parte, la apertura de mercados en otros países es un seguro contra la
caída de la demanda o los precios en el mercado local o en alguno de dichos
países y en definitiva contribuye a diversificar los riesgos. Además, a nivel empresarial,
el acceso a mercados exteriores provee grandes beneficios como son la mejora en
procesos y presentaciones de productos, la mejora de la rentabilidad, la
ampliación de mercados, la mejora de la imagen local y el desarrollo de la
capacidad de gestión, ventajas que deben ser aprovechadas, para enfrentarse a
un competidor internacional que también desea entrar en el mercado local.
Sin
duda, exportar significa un gran esfuerzo, la buena noticia es que está al
alcance de cualquier empresa, aunque sea pequeña, ya que es posible externalizar
el Departamento de Internacionalización con rapidez, con profesionalidad y
con costes reducidos. Por el contrario aquellas empresas que no creen que valga
la pena, confiadas en que su participación en el mercado local es la base de su
rentabilidad y solvencia, van a estar muy expuestas a perder su sustento a
manos de un competidor externo
Dicho
lo anterior, volviendo al tema central del post, vamos a explicar como la
internacionalización nos puede ayudar a mejorar la tesorería de nuestra
empresa. Existen numerosos instrumentos de financiación y menos de tesorería
propiamente dichos y entre ellos cabe citar los siguientes:
En
primer lugar, es importante recordar la aceleración de los plazos de pago. En
nuestro país por imperativo legal, el plazo máximo de pago entre empresas
privadas no puede superar los 60 días. Sin embargo, la evidente dificultad que
supone operar en la situación económica actual, dada la deficiente liquidez de
nuestra economía y el elevado índice de endeudamiento, hace que la realidad sea
otra y que se incremente el porcentaje de empresas y operaciones en las que los
plazos de pago son muy superiores a los 60 días permitidos.
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| Mejora liquidez |
Siempre se ha
dicho que la forma de cobro más segura es pedir a nuestro cliente que realice
la apertura de un Crédito Documentario.
Que sea la más segura no significa que podamos pedir a nuestro cliente que
asuma el coste de hacerlo ya que el Importador deberá mantener en el banco el
100% de la cantidad formalizada y desembolsada antes de realizar la operación
(consumiendo así parte de las líneas de crédito concedidas) lo que en algunos
países emergentes no es viable y además puede resultar muy caro.
Sin
embargo, en el Comercio Internacional existe una amplia variedad de formas de
pago en función de la confianza que tenemos en el cliente, el riesgo que
estamos dispuestos a asumir y de su coste. Ahora bien, en el entorno tan
competitivo como el actual, se trata de contribuir a mejorar la liquidez de nuestra empresa pero sin perjudicar a nuestro
cliente.
Cuando
no existe confianza entre las partes porque acabamos de iniciar la relación
comercial es conveniente exigir el método de pago llamado "Cash in Advance" (CIA) o
"Pago por adelantado". La mercancía se envía al importador una vez el
exportador ha cobrado el importe correspondiente de la mercancía.
Cuando
confiamos en el cliente podemos utilizar el pago Contra Documentos o “Cash Against Document” (CAD) como sistema
de pago, el cual consiste en transferir al Importador los
documentos que representan la propiedad de la mercancía una vez efectuado el
pago de la misma.
La desventaja
de ambos sistemas de pago es
que el cliente no puede ver la mercancía hasta que no ha
efectuado el pago, lo que puede generar desconfianza. .Para evitarla, como
forma habitual de cobro podríamos utilizar una combinación de ambas (CIA + CAD)
a la que podemos añadir pago diferido, dando así al cliente la opción de poder
revisar la mercancía antes de terminar el pago de la misma, sin olvidarnos de
asegurarlo para evitar problemas de impago.
En
conclusión, cuando vendemos en el
exterior existen opciones de cobro que nos van a permitir
mejorar la tesorería de nuestra empresa porque vamos a cobrar una parte
importante del pedido antes de servirlo al mismo tiempo que agilizamos el
proceso y no gravamos a nuestro cliente con gastos innecesarios